Un volcán dormido en el corazon de Africa

lunes 14 de julio de 2003


Justicia


Hoy, en la ciudad, mis ojos de niño vieron sobre el asfalto el cuerpo de un hombre quemado. Los pasantes se agrupaban en torno, haciendo comentarios.
A veces se ven estas cosas, justicia popular, se comenta, un criminal ejecutado por la muchedumbre, sentenciado por la evidencia de que mas de cuatro le llaman ladron.
Prosegui por la calle y otro cuerpo quemado se pudo adivinar tras el arremolinamiento de los transeuntes.
En la ciudad todo el mundo habla, todo el mundo comenta. Otros cuerpos desperdigados yacen aqui y alla. Todos miran, comentan y luego pasan. Por la noche se ha ajusticiado a los criminales del barrio.
Unos dicen: "Esta bien, hay que acabar con esa gentuza"
Otros comentan que es el resultado de lo que ocurrio el otro dia, que los que encabezaron los disturbios, no van a quedarse tranquilos.
Nadie conoce la verdad.
Y yo tampoco quiero saber.

sábado 12 de julio de 2003


Primero


La television me muestra lo que ocurre en el mundo civilizado.
Alli, donde pueden leer lo que escribo, alli, donde hay buena educacion, alli, donde los africanos miramos y tomamos como ejemplo.
Alli, en ese mundo llamado primero.
Los hombres de aquel mundo pierden la cabeza, aquellos que tienen responsabilidades se insultan como niñas.
Aquellos que han de edificar un pais, destruyen otros sistematicamente.
Aquellos que han de equilibrar las fuerzas de varios pueblos, para obtener la enriquecedora diversidad, se contentan con practicar la endormecedora dictadura.
Manengumba me dice a menudo que los humanos aun estamos en la prehistoria de nuestra sociedad, que somos hombres de las cavernas en cuanto a socializacion.
Me siento muy triste de sentir las injusticias.

viernes 11 de julio de 2003


Violencia


Cuando un volcan hace explotar la tierra, la llena de lava, la quema y la convierte en un monte fértil. Después del fuego, el volcan ha construido un nido de vida.
Pero en la ciudad, los hombres, cuando explotan tan solo destruyen.
Regresé a la ciudad y los hombres la habian convertido en fuego y en violencia. El puente de acceso estaba cortado por neumaticos ardientes, y en el interior todo era caos.
No pude entrar hasta el dia siguiente.
Hoy veo los restos de lo que sucedio: coches volcados e incendiados, heridos en los hospitales, locales destrozados, olor a gasolina quemada y a muerte.
El resultado de un solo dia de ira social, de violencia descontrolada.
Y lo peor, el sentimiento general de destrozo social, que hay en cada uno y en todos.
La gente de la ciudad va de un lado para otro, desconcertados, tratando de recuperar sus cotidianeidades, mirando con miedo antes de entrar en cada calle, miedo de que el monstruo se vuelva a desatar. Otros tratando de olvidar lo que ocurrio, no reconociendolo, echando la culpa a los no presentes.
El monstruo de ellos mismos. El monstruo de su propio mal.
Nace de los hombres y tan solo destruye a los hombres. Con desatada crueldad.

martes 8 de julio de 2003


Colores


Los colores de la lluvia me han enamorado, una vez mas. Apunto he estado de abandonar mi viaje y quedarme tan solo observando, alimentando mis ojos de colores.
Ese contraste del verde brillante de las laderas sobre el rojo de los caminos y del barro que va cubriendo mis botas a medida que me sumerjo en la belleza, a medida que avanzo en mi camino.
Ese contraste, aun mis ojos no lo han fraguado y cada vez que miro, se sorprenden, a cada paso.
La lluvia agita las nubes, las hojas de los arboles y la tierra. Embravece los riachuelos transformandolos en torrentes, de agua roja, rugiente.
Cada hueco en la roca se convierte en una cascada, en una cola de agua que eleva gotas de arcoiris en mi sonrisa, y el sol me mira, y me la devuelve.
Qué pequeño me he vuelto, bajo esa poderosa lluvia, esa protectora dama de calida humedad, de cuerpo enorme, enviada de los cielos.
Al fondo, tras el verde, tras la lluvia, de color negro, la cordillera de bambutos.
Por fin, en el mercado de Mbuda, me quedé contemplando a las mujeres. Vendiendo y comprando. Comerciando sus colores.
- Cuanto es el pimiento amarillo?
- Y el rojo?
- El igname blanco?
- Y esta tela dorada?
Le compré a una niña, envuelta en tela roja y verde, unos bastones de mandioca blancos como el nacar, envueltos en hojas verdes y frescas.

viernes 4 de julio de 2003


Mañana


Mañana emprendo mi ansiado viaje al noroeste.
Y menos mal que ya marcho, porque de tanto estar en la ciudad, ya empezaba a ser como los humanos.
Me horroriza pensar que para ellos tan solo hay esto, una ciudad, con casas, coches y calles. Y con innumerables personas anonimas a las que se teme.
Cotidianamente.
Y yo ya empezaba a temer a los anonimos !.
Mañana abandono esta ciudad, sus miedos y su miseria.
Mañana vuelvo a ser yo, frente al universo, en el centro de la existencia, vuelvo a ser el protagonista de lo creado.
Mañana pasaré junto a Manengumba, le guiñaré un ojo y seguiré mi camino.
Al noroeste.

miércoles 2 de julio de 2003


Aventura


Viajar es facil cuando no llevas equipaje. Bastan las dos piernas, para llegar lejos, muy lejos.
Los que no viajan, lo llaman "la aventura". Los que se van, lo llaman su vida.
Los aventureros salen atravesando la cordillera sobre la que se aposenta manengumba hacia el norte, hasta los confines del continente, hacia sus sueños.
Caminan de pueblo en pueblo, de ciudad en ciudad. Cualquiera que les ve, les ayuda. Les da de comer, les da una cama, en su propia casa, les acoje como a sus hijos. Porque en realidad son sus hijos.
Cuando alguien no tiene nada, no teme nada. Por eso viajan sin nada. Y por eso mismo, quienes les ayudan, tampoco les piden nada.
Pero el sueño de viajar muere en la llegada. Al cruzar el canal de gibraltar, mas concretamente.
Unos se convierten en fugitivos, de repente comienzan a temer.
Otros son etiquetados y conducidos como bestias en rebaños de regreso a su origen.
Otros, los menos, aprender a dejar de temer a los habitantes de este nuevo mundo y entonces ya pierden totalmente la esperanza de alcanzar ese sueño por el que dieron su vida.
Quieres saber mas?

martes 1 de julio de 2003


Extranjeros


Al descender de la montaña, para vivir en la ciudad, me vesti de blanco.
Tal vez lo hice para no ser parte de los demas, para diferenciarme, para no quedarme.
Muchas etnias diferentes conviven en esta ciudad. Unas vienen de lejos, otras siempre han vivido aqui.
Y todas son extranjeras, incluidos los blancos.
Una etnia mas. La diferencia es que los blancos nunca se quedan. Estan de paso.
Y este es el mal de las ciudades, que todos son extranjeros. Forzados a convivir en el mismo suelo, a compartir los mismos ajetreos.
A medida que las generaciones se suceden, cada etnia se vuelve mas diferente a las otras, luego cada familia se va diferenciando. A la tercera generacion, son los individuos, antes hermanos, ahora separados. Cada uno postulando su mentira para declararse diferente.
Pronto marcho a la cordillera de Bambutos. Y pasaré al pie de Manengumba, a ver que me cuenta.

viernes 27 de junio de 2003

Marc Foe



Ayer por la tarde, todo el mundo en la ciudad se agrupaba en torno a las televisiones de los bares, como abejas a la entrada de su panal.
Las televisiones mosraban un partido de futbol que ocurria a cinco mil kilometros de distancia.
Uno de los jugadores, de origen beti, murio sobre el terreno. Nadie le habia tocado, ningun otro jugador estaba cerca, simplemente se desmorono sobre la hierba.
A pesar de que el equipo nacional habia ganado, ayer por la noche, en la ciudad habia ambiente de duelo. Todos hablaban de lo mismo, en cada casa, en cada bar, en los hospitales, en las tiendas, por la calle. La gente se agrupaba en cada esquina para comentar la tragedia.
No solo los betis, tambien los duala, los bassa, los bamilekes, los ewondo, los bulu, los del norte, los anglofonos. Tambien los jugadores de la seleccion francesa lloraron al enterarse.
Un duelo multitudinario por un hermano del pais.
Quieres saber mas?

miércoles 25 de junio de 2003

Dasi



Esta noche ocurrio el milagro. La mujer enferma dio a luz su bebé.
Esta semana habia mejorado mucho su salud, recuperado peso y la sonrisa. Y la noche de ayer, de madrugada, el bebé le dio un empujon para nacer al mundo.
- Como vas a llamar a tu bebé?, pregunté.
- Dasi, me respondio.
"Dasi" quiere decir en lengua bamileke, "solo Dios".
Porque si este bebé ha querido nacer, ha sido solo porque Dios ha querido. nadie mas le ha ayudado. Su madre, enferma, a punto de morir, sujetaba su vientre apesadumbrada; el resto de la familia, preocupada por la madre, veia al bebé como un agravante de su mal.
Pero ahora todos han visto que ha sido el bebé la que la ha salvado, solo por Dios.
- Mama, le dije a la mujer, como tu hijo nacio en la noche de S. Juan, podrias llamarle asi también, qué te parece?
- Le llamaremos Dasi Juan, porque tu has estado con nosotros.
- Gracias mama.

sábado 21 de junio de 2003

Troncos



Hoy ha estado lloviendo todo el dia en la ciudad.
Enormes troncos, pilares de los cielos, han sido talados y portados en camiones enormes, destino al puerto.
Fueron arrancados de la tierra cuando no llovia, asi que ahora las nubes traen tormenta. Mientras que siga lloviendo las maquinas no podran entrar en la selva.
Mientras siga lloviendo no moriran mas arboles antiguos.
Arboles que tenian nombre.
Arboles que nacieron antes que hubiera hombres en este continente.
Arboles que van muriendo a medida que los sacan de la selva, que los conducen al puerto, que los cargan en un barco que les llevan al norte, destinados a un uso efimero.
Arboles que antes fueron el hogar de los pigmeos, los guardianes ancestrales de la selva, ahora seran ornamento de los extranjeros. Y los pigmeos quedaran huérfanos, inutiles, exiliados.
Que siga lloviendo, que llueva otro año mas.
Quieres saber mas?

jueves 19 de junio de 2003

Nombres



Los ancestros de los hombres eran sabios, temian a los volcanes, consideraban que las montañas eran los hogares de los dioses padre y pedian consejo a los arboles mas antiguos.
Sus descendientes han olvidado todo esto, pero no todo se ha perdido; aun mantienen tradiciones, por costumbre, tal vez para pensar menos.
Una de ellas es que dan a los recién nacidos el nombre de un familiar. Esto hace que el bebé reciba la fuerza de vida de su homonimo.
Asi es como las generaciones nuevas recuperan las vidas de los antepasados, y asi es como mantengo mi esperanza de que algun dia recuerden los tesoros fundamentales que han olvidado.

miércoles 18 de junio de 2003

Pasiones



...Y de nuevo sentir pasiones que tenia dormidas.
Regresar a la ciudad va a ser mas dificil de lo que pensaba.
Añoro la perspectiva de mi montaña, desde alli, todo es diferente.
Sin embargo, aqui estoy, de momento.
Las dificultades son la fuerza para crecer, me dijo la montaña al partir. No sé si voy a poder vivir aqui mucho tiempo.

lunes 16 de junio de 2003

Descenso



Me he decidido a descender al lugar donde viven los hombres, dejar mi montaña y encontrarme de lleno con la muerte y con la vida.
Al llegar llevé sobre mi espalada a una mujer, que estaba a punto de dar a luz, y ademas luchando con una enfermedad ya demasiado avanzada. Se llama tuberculosis.
Apenas puede respirar, los pulmones infectados de muerte, pero la mujer se mantiene sentada sobre su lecho. Apoyado el cuerpo sobre su redondo vientre, orbe de esperanza.
Le miro a los ojos y es como si el bebé hiciera que la mujer siga viva, inoculandole las fuerzas necesarias para que su madre no se someta a la enfermedad y poder nacer, poder existir.
Brutal e ineludible.
Asi es la cotidianeidad en el mundo de los seres humanos.
Qué ganas tengo de regresar a las montañas.