Un volcán dormido en el corazon de Africa

domingo, 15 de febrero de 2004

La voz de Wole Soyinka en la cuestión del velo


Wole Soyinka, premio nobel de literatura en 1986, nació en una sociedad multiétnica, como es Nigeria, en la que cada uno de sus compañeros de clase profesaba una religión diferente. Mi escuela primaria era anglicana, pero, incluso con un esfuerzo de imaginación, no se podía vincular su uniforme -camisa kaki, pantalón corto y pies descalzos- a ninguna religión, desde el culto orisha de los Yoruba hasta el zoroastro. Mi escuela secundaria fue un internado. Una misa cristiana era celebrada los domingos en la capilla y los musulmanes se reunían los viernes para rezar. Los sábados, los adventistas del séptimo día, recibían un permiso de salida y acudían a la ciudad para realizar su devoción. Incluso los domingos se respetaban las prácticas de uso en las diferentes confesiones cristianas. Los católicos y los pentecostistas, los aladura, cada uno profesaba su propio culto. En resumen, incluso si este establecimiento pudiera parecer de orientación anglicana, la libertad de culto estaba garantizada a cada alumno e integrada en el funcionamiento del colegio.
En este artículo publicado en el Sunday Times de Johanesburgo, el escritor, dramaturgo y poeta africano se propone dar respuesta al debate sobre la prohibición del velo musulmán en las escuelas públicas francesas, pais recientemente multiétnico.
La pregunta fundamental, continúa el autor, es la siguiente: ¿qué debe aportar la sociedad adulta a estos jóvenes dentro de un mundo tan profundamente dividido?
Porque la escuela es un centro de aprendizaje, no lo olvidemos. Nosotros los ciudadanos de un país multiétnico esperamos de una escuela pública que se forme adecuadamente a nuestros hijos, dentro de la diferencia, dentro del respeto, dentro de la convivencia.
Por ello, Wole Soyinka concluye que el único peligro de la prohibición del velo existe tan solo en el espíritu de los padres, ya que ningún niño va a perder sus referencias espirituales por el solo hecho de quitarse o de añadir, durante unas horas al día, un accesorio a su vestimenta.
El uniforme escolar fue instituído para eliminar diferencias, para que ningún niño pudiera mostrar a su compañero que soy más rico que tú, en aquella sociedad dividida en clases sociales. Hoy día, en nuestra sociedad de clase media dividida en religiones, eliminar el uso de signos religiosos en la escuela anulará la posibilidad de demostrarse más santo que tú en una escalada hacia el fanatismo.

viernes, 13 de febrero de 2004

Amistad


Por Jean de Dieu Tagne, desde Camerún.
(Original en francés, traducido al castellano por el autor del blog)

¡Africa negra necesita amigos y no amos!


Igual que es difícil para aquel que está harto comprender a aquel que tiene hambre, es difícil para aquel que humilla conocer el peso de la humillación que sufre el otro. Yo soy africano y orgulloso de serlo. Sé que mi pueblo ha sido vencido y que estamos bajo la opresión. Sé que llegará el día en que mi pueblo conocerá la gloria. Sé y siento que estamos en crecimiento, aunque estemos aún ahogados.
Pero yo sufro la humillación que lleva mi pueblo. Sufro con mi pueblo de la instrumentalización de la que somos objeto. Hago el esfuerzo de recibir información sobre el tema de Africa y del mundo, para ello escucho las radios (Crtv de mi país, RFI, BBC y a veces Radio Exterior de España) veo la televisión (Canal+, TV5 Afrique, Euronews, CNN, etc.) y visito páginas web. Y todo ello me hace sufrir mucho. La mayoría de las veces se habla de un Africa que yo desconozco, de un Africa que da miedo, en resumen, de un Africa que es como ese enfermo que siempre necesita de cuidados de su médico.
A veces es como si se usaran las miserias de Africa para calmar a la populación occidental. Cuando se toma una decisión en occidente que puede preocupar a las masas, se pone cuidado en recordar que hay personas (en Africa) que llevan una situación bien peor. Cuando oigo hablar del SIDA, se dan rápidamente las estadísticas y se precisa bien 70 u 80% en Africa. Cuando se habla de mortalidad infantil, de paludismo y otras miserias, se apresuran a mostrar la difusión de estos males en Africa, como para indicar a la populación occidental que los problemas son más bien de otros que suyos. El año pasado, cuando la neumonía atípica mataba por todas partes, los periodistas hacían alusión a su ausencia en Africa como si fuera una falta. Se diría que Africa perdía por no tener la neumonía atípica.
Todo ello me hace daño y me pregunto si de verdad Africa tiene amigos. ¿Es que alguien quiere saber la verdad sobre Africa y colaborar con ella? En Francia estos días, muchos se han manifestado por la anulación del proyecto de ley por el velo islámico y los signos religiosos en lugares públicos. ¿Cuántos en el mundo se manifiestan contra las mentiras que se dicen sobre Africa? Sé que hay personas que habiendo comprendido el problema de Africa, se dedican con todas sus fuerzas a ayudar. ¿No se podrían organizaren grupos para galvanizar a las masas y hacer de las mentiras y la explotación una preocupación en Occidente? Mientras que las elecciones llegan aquí, pregunten a sus dirigentes a cuánto se compra las materias primas de Africa y a cuánto se les vende a los africanos los productos de primera necesidad. he trabajado duramente con mi padre y mis hermanos en plantaciones de café pero nunca hemos tenido el lujo de comprarnos un bote de café manufacturado. De hacerlo, tendríamos que carecer de aceite para la cocina o de cuadernos para la escuela…
Me parece que la solución a los problemas de Africa se encuentra, no en la publicidad de la miseria, sino en los lazos de amistad verdadera donde se nos trate no como un niño eterno, sino como un igual. Para ello el camino aún es muy largo. Que yo sepa no hay una reunión seria en la capital de mi país sin que haya un experto occidental. Créanme, para un proyecto de desarrollo, este experto no viene como colaborador sino como amo. ¡Vean su salario en proporción con el de su colega africano !. A veces los expertos regresan con la mitad de la financiación de sus proyectos. En Africa no necesitamos de ese tipo de expertos sino de amigos. Gente con la que se pueda dialogar de verdad y colaborar.
Si tomo mi caso, yo he tenido la posibilidad de colaborar con occidentales y cada vez siento que tengo que hacer un esfuerzo para no considerarles como amos sino como colaboradores. El complejo de superioridad de los blancos está tan desarrollado que uno no se puede deshacer de él fácilmente. Yo me he tomado el tiempo de aprender idiomas: ghomala’, francés, inglés, alemán, español, lamso’. Sé algo de latín, griego y hebreo. recibo actualmente clases de italiano. He hecho una iniciación a la filosofía en inglés y ahora estudio teología en francés. Pero cuando trato con la mayoría de occidentales, ellos me miran siempre con una condescendencia que significa simplemente tú no eres nada. Y sin embargo, sin el color negro de mi piel, yo sería experto en algún lugar. A pesar de todo estoy muy abierto a colaboración. Aprovecho aquí para agradecer a Juan Méndez Gassó y así a todos los lectores de Manengumba, que pueden colaborar y crear verdadera amistad con los africanos.


L’Afrique noire a besoin d’amis, non plus de maître !


De même qu’il est difficile pour celui qui est rassasié de comprendre que l’autre a faim, il est difficile pour celui qui humilie de savoir le poids de l’humiliation que l’autre subit. Je suis africain et fier de l’être. Je sais que mon peuple a été vaincu et que nous sommes sous l’oppression. Je sais qu’un jour viendra où mon peuple reconnaîtra la gloire. Je sais et je sens que nous sommes en croissance, même si nous sommes toujours étouffés.
Mais je souffre de l’humiliation que connaît mon peuple. Je souffre avec mon peuple de l’instrumentalisation dont nous sommes l’objet. Je fais un effort de recevoir l’information au sujet de l’Afrique et du monde ; pour cela, j’écoute les radios ( Crtv de mon pays, RFI, BBC et parfois Radio exterior de España) je regarde la télévision ( Canal+, TV 5 Afrique, EuroNews, CNN etc), et je visite des sites web. Et tout cela me fait souffrir beaucoup. La plupart de temps, on parle d’une Afrique que je ne connais pas, d’une Afrique qui fait peur, bref d’une Afrique qui est ce genre de grand malade qui a toujours besoin des soins du médecin.
Parfois c’est comme si on utilisait les « misères »l’Afrique pour calmer les populations occidentales. Quand on prend une décision en Occident qui peut inquiéter les masses, on fait l’effort pour rappeler qu’il y a des personnes (l’Afrique), qui connaissent une situation bien pire. Quand j’entends parler de SIDA, on donne rapidement les statistiques et on précise 70 ou 80% en Afrique. Quand on parle de la mortalité infantile, du paludisme et autres misères, on s’empresse à montrer l’ampleur en Afrique, comme pour indiquer à la population occidentale que le problème est plus celui des autres que le leur. L’année dernière, quand le pneumonie atypique tuait partout ailleurs, les journalistes faisaient allusion à son absence en Afrique comme si c’était un manque. On pouvait croire que l’Afrique perdait à ne pas avoir la pneumonie atypique.
Tout cela me fait mal et je me demande est-ce l’Afrique a vraiment des amis ? Est-ce que des gens veulent savoir la vérité sur l’Afrique et collaborer avec elle ? En France ces derniers jours, beaucoup ont marché pour l’annulation du projet de loi contre le port du voile islamique et des signes religieux dans les lieux publics. Combien dans le monde marchent-ils contre les mensonges qu’on porte à l’Afrique ? Je sais qu’il y a des individus qui ayant compris le problème de l’Afrique, se battent de toutes leurs forces pour aider. Ne peuvent-ils pas s’organiser en groupes pour galvaniser les foules et faire des mensonges et de l’exploitation de l’Afrique une préoccupation de masses en Occident ? Pendant que les élections arrivent chez vous, demandez à vos dirigeants combien on achète les matières premières de l’Afrique et combien on vent aux Africains les produits de première nécessité. J’ai travaillé durement avec mon père et mes frères dans les plantations de café mais nous n’avions jamais le luxe de nous acheter une boite de café manufacturé. Si on le faisait, on devait certainement ne plus avoir d’huile pour la cuisine ou ne pas avoir les cahiers pour l’école…
Il me semble que la solution aux problèmes de l’Afrique se trouve, non pas dans la publicité de la misère, mais dans des liens d’amitié vrais où l’autre est traité non pas comme un éternel enfant, mais comme un égal. A ce sujet, le chemin est encore très long. A ma connaissance, il n’y a pas de réunion sérieuse dans la capitale de mon pays sans qu’il n y ait un « expert » occidental. Croyez-moi, pour un projet au développement, cet expert ne vient pas en collaborateur, mais en maître. Allez y voir son salaire par rapport à son collègue africain ! Parfois, les experts rentrent avec presque la moitié du financement de leurs projets. Nous avons besoin en Afrique, non pas de ce genre d’experts, mais des amis. Des gens avec qui on peut dialoguer en vérité et collaborer.
Si je prends mon cas, j’ai eu la possibilité de collaborer avec des occidentaux et chaque fois, je sens qu’il me faut faire de efforts pour considérer l’autre en face de moi non comme un maître mais comme un collaborateur. Le complexe de la supériorité des blancs est si développé chez nous au point où l’on ne se débarrasse plus facilement. J’ai pris le temps d’apprendre les langues : Ghomala’, Français, Anglais, Allemand, Español, Lamso’. J’ai quelques connaissances en Latin, Grec et en Hébreu, je reçois actuellement les cours d’Italien. J’ai fait une initiation à la philosophie en Anglais et maintenant j’étudie la théologie en Français. Mais quand je traite avec la plupart des occidentaux, ils me regardent toujours avec une condescendance qui signifie tout simplement « tu n’es encore rien ». Et pourtant, sans la couleur noire de ma peau, je serais expert quelque part. Malgré tout, je suis bien ouvert à la collaboration. Je profite ici pour remercier mon ami Juan Mendez Gasso et pour dire à tout le lecteurs de Manengumba, qu’ils peuvent collaborer et créer de vraies amitiés avec des Africains.

sábado, 7 de febrero de 2004

Cuentos


Hoy Boniface Ofogo en el CIDAF de Madrid nos ha contado un cuento de la tradición camerunesa.
A medida que le presentaban recordé súbitamente que ya le conocía, que en realidad fue él quien hace ocho años me habló por primera vez de Camerún, dos meses antes de que yo hiciera mi primer viaje.
Contar cuentos africanos es su actual ocupación. Es posible "vivir del cuento" como él dice con su sonrisa. Y bien cierto es que en toda europa se llega a pagar por escuchar un cuento.
En Africa los cuentos ante el fuego del hogar han sido durante siglos la primera escuela. Cada cuento encierra una enseñanza, cada uno la verdad de un pueblo.
Esto es lo que se llama tradición oral. En Africa no se escribieron libros, sino que cada noche se fueron escribiendo en forma de narraciones orales, cargándolos de símbolos, recreándolos cada vez que eran contados.
Africa nunca entendió de libros, los libros son individuales, los cuentos son comunitarios, los africanos son comunitarios. (Parafraseando a J. Chèvrier)
Incluso la narración oral es diferente de la literatura escrita. Un cuento escrito pierde mucha de su magia, de su brillantez. Así los africanos, amantes de su comunidad nunca encontraron una razón para expresar sobre el papel lo que tenía que ser narrado, ser gesticulado, ser cantado, ser escuchado.
Ahora, con la llegada de la televisión y de la modernidad, los africanos van olvidando los cuentos y los sustituyen por culebrones o partidos de fútbol televisados. También van dejando de lado sus canciones, sus lenguas tradicionales incluso.
En europa también se van perdiendo los cuentos. Ya pocos padres pueden narrar cuentos y este ámbito se va convertiendo en exhibición, en acontecimiento insólito. Los cuentos tanto en Africa como en Europa guardan una parte de nuestra herencia cultural, de nuestra sabiduría ancestral y perderlos es como quemar las mayores bibliotecas de la antigüedad. (Parafraseando a Hampate Bâ)
Ahora comprendo la suerte que tuve de haber sido iniciado en Africa por un contador de cuentos, toda una biblioteca de sabiduría ancestral, todo un tesoro de la humanidad. Una parte de todos nosotros está en cada uno de los cuentos tradicionales.

miércoles, 4 de febrero de 2004

Jefes


Por Jean de Dieu Tagne, desde Camerún.
(Original en francés, traducido al castellano por el autor del blog)


La jefatura en los bamileke


Comienzo este artículo con una nota de alegría, ya que los Bandyún, mi pueblo, han encontrado a su nuevo jefe. En efecto, a primeros de diciembre, el jefe bandyún había "desaparecido", y eso que regresaba de Francia, después de seguir unos tratamientos médicos. (Para nosotros, un jefe no muere, sino que desaparece y se ponen a buscar al nuevo jefe). La desaparición del jefe había consternado a todo el pueblo. La búsqueda de un nuevo jefe ha llevado mucho tiempo por causa de ciertos conflictos de interés, por un lado y por otro, por la cuestión de la legitimidad de la tradición. Más claro: ciertos ricos del pueblo querían imponer un jefe manejable según su gusto; el poder administrativo había puesto una mirada vigilante en el postulante a jefe, por fin los notables bandyún han declarado que este era su dominio y ya no iban a soportar más indulgencias...
Así por esta situación he tenido una ocasión de hablar de la realidad de la jefatura en los bamilekes. Quisiera mostrar que a pesar de los más bárbaros empujes imperialistas, dos aspectos se mantienen y dan testimonio de la resistencia en mi pueblo: el poder tradicional de la jefatura y la religión. Esto se justifica por la presencia aún en nuestros días de jefaturas por una parte y por otra, el sincretismo que sufren las religiones abrahamánicas que muestran que mi pueblo ha sufrido la invasión sin rendirse.
Lo que ahora trataremos es el tema de la jefatura.
La tribu bamileke está organizada en pueblos, cada uno tiene su jefe. En un pueblo hay barrios y sub-jefaturas. El barrio está dirigido por un jefe de barrio y la sub-jefatura por un sub-jefe.
La jafatura central, aunque se transmite de manera hereditaria no es una monarquía dictatorial como muchos de los detractores de nuestras jefaturas quieren siempre presentar. Hay, por supuesto, un jefe (y su ayudante); él no gestiona el pueblo solo, sino que se rodea de un consejo de nueve notables, hay un ministro de interior y un ministro de exterior; en los barrios hay jueces.
Miremos más de cerca:
El jefe es normalmente el hijo del jefe difunto; tiene que ser un hijo concebido durante el periodo de iniciación del jefe (esto es para asegurar que el nuevo jefe es realmente del linaje de jefes). Tras la desaparición del jefe, el consejo de los nueve notables se sienta a decidir el "arresto" del nuevo jefe. Y es realmente un arresto ya que nadie se puede presentar como candidato a la jefatura, ni reclamar nada. En realidad no se elige ser jefe, sino que se es elegido. En el caso bandyún, por ejemplo, cuando los notables mandan arrestar al nuevo jefe, es el jefe Baleng quien le presenta en público (los banyún vienen de Baleng). Una vez que el jefe y su ayudante son arrestados, comienza el periodo de iniciación.
La iniciación es un momento principal en la vida de nuestros jefes, un individuo no se vuelve jefe de un día al otro, sino que aprende a ser jefe. Durante un periodo de nueve semanas el consejo de los nueve notables se organiza para enseñar a aquel que han elegido cómo debe ser jefe del pueblo. Ahí ocurre todo lo esencial de la transmisión de poder, no sólo para el presente jefe, sino para su sucesor. Sí, para su sucesor aún desconocido; es durante este periodo que debe ser concebido. Ya que para nosotros el régimen polígamo es legítimo, el nuevo jefe en su iniciación tiene relaciones con sus mujeres para buscar al futuro sucesor.
Tras este periodo de iniciación, el nuevo jefe puede comenzar a gobernar, siempre bajo la mirada de los nueve. No puede tomar una decisión importante para el pueblo, ya que su poder no lo toma de él mismo... (Continuará)
Nota: Aquí, en la práctica, tenemos dos administraciones paralelas: la del pueblo (tradicional) y la heredada de la colonización francesa (la prefectura, el ayuntamiento, los distritos), me parece que la primera es legítima y la segunda más bien legal. Y por causa de la segunda, la primera tiende a desaparcer.
Les doy un pequeño léxico de términos corrientes en la jefatura, para usar en el futuro las palabras que expresan la realidad: Fo = el jefe; Mkam vu'u=el consejo de los nueve notables; Kwui puu= ayudante de jefe; La'Kam=caseta de iniciación; Kwa la'=ministro; Kwa la' Ka=ministro del exterior; Kwa la sisi=ministro del interior.


La chefferie chez les Bamiléké


Je commence cet article avec une note de joie, parce que les Bandjoun, mon peuple, ont trouvé leur nouveau chef. En effet, au début du mois de décembre, le chef des Bandjoun avait «disparu », alors qu’il retournait de France pour des soins médicaux. [ Chez nous, le chef ne meurt pas, il disparaît et on se met à chercher le nouveau chef.] La disparition du chef avait laissé le village dans la consternation. La recherche du nouveau chef a pris beaucoup de temps à cause de certaines luttes d’intérêts d’une part, et du souci de la légitimité coutumière de l’autre. Au clair, certains riches du village voulaient imposer un chef maniable selon leurs goûts ; le pouvoir administratif avait aussi un regard vigilant sur le postulant à la chefferie, les notables Bandjoun ont fait connaître à tous que le domaine était le leur et ils ne pouvaient plus supporter des ingérences…
J’ai eu par cette situation, une raison de parler de la réalité de la chefferie chez les Bamiléké. Je voudrais noter que malgré les poussées impérialistes les plus barbares, deux aspects demeurent et témoignent de la résistance de mon peuple : le pouvoir traditionnel de la chefferie et la religion. Ceci se justifie par la présence encore aujourd’hui des chefferies d’une part, et d’autre part, le syncrétisme dont souffrent les religions abrahamiques montrent que mon peuple a subi l’invasion sans se renier. Ce qui nous intéresse aujourd’hui est la chefferie.
La tribu Bamiléké est organisée en villages, chaque village ayant son chef. Dans un village, il y a des quartiers et des sous-chefferies. Le quartier est dirigé par un chef de quartier et la sous-chefferie, par un sous-chef.
La chefferie centrale, bien que se transmettant de façon héréditaire, n’est pas une monarchie dictatoriale comme beaucoup de détracteurs de nos chefferies veulent toujours les présenter. Il y a bien sûr un chef (et son adjoint); il ne gère pas le village seul, mais il est entouré d’un conseil de neuf notables, il a un ministre de l’intérieur et un ministre de l’extérieur ; dans les quartiers, il y a les juges.
Regardons un peu de près :
Le chef est normalement le fils du défunt chef ; il doit être un fils conçu pendant la période d’initiation du chef – ceci c’est pour s’assurer que le nouveau chef est vraiment de la lignée des chefs -. Après la disparition du chef, le conseil des neuf notables siège pour décider de l’arrêt du nouveau chef. C’est vraiment un arrêt puisque personne ne peut se présenter comme candidat à la chefferie, ni réclamer que ce soit lui qui doit être chef. En clair, on ne choisit pas d’être chef, on est choisi chef. Pour le cas de Bandjoun par exemple, quand les notables arrêtent le nouveau chef, c’est le chef Baleng qui le présente au public.[Les Bandjoun viennent de Baleng]. Une fois le chef et son adjoint arrêtés, commence la période d’initiation.
L’initiation est un moment capital dans la vie de nos chefs, l’individu ne devient pas chef du jour au lendemain, il apprend à être chef. Pendant une période de neuf semaines, le conseil des neuf notables s’organise pour montrer à celui qu’ils ont choisi comment il doit être le chef du village. C’est là que se passe l’essentiel de la transmission du pouvoir, non seulement pour le présent chef, mais aussi pour son successeur. Oui, pour son successeur non encore connu ; c’est pendant cette période qu’il doit être conçu. Puisque le régime polygamique est légitime chez nous, le nouveau chef dans son initiation a des relations avec ses femmes pour chercher le futur chef après lui.
Après cette période d’initiation, le nouveau chef peut commencer à gouverner, toujours sous le regard du conseil des neuf. Il ne peut pas prendre seul une décision grave pour le village, puisqu’il ne tient pas son pouvoir de lui-même… A suivre ! ! ! NB : Nous avons deux administrations parallèles : celles du village et celle héritée de la colonisation française ( la préfecture, la mairie, les districts) ; il me semble que la première est légitime et la deuxième plutôt légale. Et pourtant à cause de la deuxième, la première tant à disparaître.
Nous allons donner un petit lexique des termes usuels de la chefferie, pour pouvoir dans le futur utiliser les mots qui expriment la réalité : Fo = le chef, Mkam vu’u = le conseil des neuf notables, Kwui puu = adjoint au chef, La’ Kam = Case d’initiation, Kwa la’ = ministre Kwa la’ Ka = ministre de l’extérieur, Kwa la sisi = ministre de l’intérieur.

domingo, 1 de febrero de 2004

Cordero


Desde Camerún me comentan que hoy es la Fiesta del Cordero, una de las fiestas religiosas que son oficiales en este país multiétnico. Corresponde al sacrificio de Isaac, el hijo único de Abraham.
Curiosamente, esta escena es compartida por las tres religiones: católica, judía y musulmana, aunque es esta última quien le dedica tan impresionante conmemoración.
Aïd el-Kebir es el nombre en árabe del ritual que se practica en casa y en la mezquita, pero es ante todo una fiesta de la familia. La fiesta de compartir. En Africa las familias musulmanas que lo celebran (no es obligatorio, depende del bolsillo de cada quién) invitan a comer cordero a los vecinos, lo sean o no.
Me encanta la reflexión sobre esta fiesta que publica Khalid.

domingo, 25 de enero de 2004

Fútbol y lágrimas


Escrito el 24 de enero de 2004 por Jean de Dieu Tagne, desde Camerún.
(Original en francés, traducido al castellano por el autor del blog)

Copa de Africa de las Naciones 2004: una mirada diferente.


Hoy a las 18:30 GMT tendrá lugar en Túnez el pistoletazo de salida de la gran misa africana de fútbol. Es un acontecimiento que va a regar los medios de comunicación e interesar a individuos de muchos sectores de actividad. Las radios del mundo les darán los comentarios oficiales, los comentarios que los grandes de este mundo quieren escuchar y quieren hacer escuchar. Es este mundo nuestro que se unipolariza o mejor que se desequilibra. Por contribución al pluralismo ideológico, al equilibrio, quisiera presentar a los lectores de Manengumba una visión diferente de este encuentro de fútbol. Les invito a mi máquina de remontar el tiempo para leer los acontecimientos de hoy desde el siglo XV, o más exactamente desde 1436.
He aquí lo que un viejo libro de historia propone: La trata de negros consiste en el comercio de esclavos negros. Comenzado en el siglo XV, este vergonzoso tráfico ha durado unos 400 años. La trata tomó mayor importancia tras el descubrimiento de América. Los españoles necesitaban obreros para trabajar en las plantaciones. Venían a comprar esclavos en las costas de Africa. Otros europeos, portugueses, holandeses, ingleses, franceses les imitaban. Los esclavos eran comprados a los jefes indígenas de la costa. Los barcos, llamados negreros, provenientes de Europa los transportaban a América antes de regresar a Europa. Este era el comercio triangular.
Esta tarde, como en 1436, los negreros vendrán de toda Europa, a la búsqueda de otros esclavos, que usarán, no para producir caña de azúcar, sino para producir espectáculo y dividendos al público europeo. Ayer se decía que la sangre del negro produce la buena caña de azúcar; hoy se dice: la sangre del negro produce buen espectáculo.
Esta tarde, como en 1436, los negreros vendrán de toda Europa, para comprar buenos negros. Habrá proposiciones de precio. Sí. Un verdadero comercio de hombres. El otro día leía en un periódico la condiciones de transferencia de un negro –mi compatriota- de un equipo europeo a otro y me daba cuenta que se trataba de un negocio de gran ganancia. Me había tocado la fibra más sensible de mi ser: mi hermano era vendido, sí vendido, como se vende una barrita de chocolate en un supermercado.
Esta tarde, como en 1436, los negreros vendrán de toda Europa, para comprar algunos buenos negros. Esta vez no se los comprarán a los jefes indígenas de la costa como ocurría ayer. La transacción será hecha por otros negreros que les preceden: se les llama entrenadores de club. En la mayoría de nuestros equipos de fútbol, son ellos quienes facilitan los contratos. Tienen a los jugadores entre sus manos, es su potencial humano o su fondo de comercio, por usar el lenguaje común de aquí. Ellos venderán a este algo más caro que aquel en función de la publicidad que los medios de información del mundo habrán querido hacer.
Esta tarde, como en 1436, los negreros vendrán de toda Europa, para comprar buenos negros. Nadie se preocupará de ese continente que se le sangra de sus preciosos talentos. Se dirá tranquilamente que lo que es bueno en Africa es bueno para Europa, como lo que es malo para Europa está hecho para Africa. Y habiendo tomado nuestros mejores jugadores, nuestros intelectuales, nuestros valerosos guerreros, se nos enviará la basura, los desechos tóxicos…
Esta tarde, como en 1436, los negreros vendrán de toda Europa para comprar buenos negros. Harán una selección estricta y a los felices elegidos para quienes San Pedro les abre las puertas del cielo se les hará rápidamente un visado, se les hará todos los papeles y se les enviará. Nadie se inquietará en su familia. En realidad nadie se dirá que tal vez sea el hijo mayor de una familia, que tiene parientes próximos o lejanos. No, nadie. Se le llevará solo y cuando dos semanas más tarde su hermano pequeño se quiera beneficiar de este talento familiar encontrándose con su hermano mayor que se ocupaba de sus estudios, no se le dará el visado. Se le hará esperar, perderá su tiempo en esperar y al fin, le propondrán el camino de la clandestinidad: El pobre se lanzará un día sin saber que el barco será bloqueado en la otra costa del Mediterráneo, hasta el día en que fracasará. Y cuando fracase, los medios de información del mundo insistirán sobre el número de víctimas y sus países de origen, como para desanimar todo otro intento. Y si consigue por milagro atravesar el mar y llega al paraíso, tendrá que sobrevivir cada día en ese miedo visceral que hace la vida invivible. Peor para él, el primer policía que lo encuentre le esposará y el próximo charter le llevará a su infierno.
Esta tarde, como en 1436, los negreros vendrán de toda Europa, para comprar buenos negros. Elegirán los negros plenos de vigor, que usarán a fondo. Seleccionarán los más explotables, que se darán sin hacer cuentas. Tras unos años, esos miserables, vacíos de jugo, serán machacados por el peso de la edad y la fatiga. Cuando se den cuenta que se les ha chupado toda la sangre se les abandonará a su suerte. Tendrán que regresar a donde les habían sacado, si las economías que han podido hacer no son suficientes para mantener el nivel de vida del país anfitrión.
Esta tarde, como en 1436, cuando llegarán de toda Europa para comprar buenos negros, otros negros menos buenos o simplemente malos, se quedarán detrás para mirar o simplemente llorar. Impotentes ante el rodillo compresor, tendrán tal vez algún resto de lágrimas para seguir llorando. De sus ojos caerán lágrimas que no han dejado de caer desde 1436. Estas lágrimas que se han derramado durante la colonización, las que se han derramado durante la neocolonización, las lágrimas que se han derramado a la llegada del SIDA, las lágrimas que se han derramado durante la devaluación, las lágrimas que se derraman en la mundialización.
Esta tarde, cuando las lágrimas de los malos negros se derramen, no serán lágrimas de venganza sino de compasión por su opresor, lágrimas de piedad para una civilización caníbal que se quiere universalizar, lágrimas de amor herido: lágrimas de sangre, que se unirán al torrente de lágrimas que se derraman del Gólgota desde hace 2000 años.
¿Quién nos consolará?¿Quién osará ensuciarse las manos con las lágrimas de los negros?


Coupe d’Afrique des Nations, 2004 : un autre regard !


Aujourd’hui, à 18h30 GMT, sera lancé à Tunis le coup d’envoi de la grand-messe africaine de Football. C’est un événement qui va drainer les médias divers et intéresser les individus de plusieurs secteurs d’activités. Les « radios du monde » vous donnerons les commentaires officiels, les commentaires que les « grands de ce monde » veulent entendre et veulent faire entendre. C’est cela notre monde qui s’« unipolarise » ou mieux qui se « déséquilibre ». Par souci de pluralisme idéologique, par souci d’équilibre, je voudrais présenter aux lecteurs de MANENGUMBA, une autre vision de cette rencontre de Football. Je vous invite dans ma machine à remonter le temps et nous lirons les événements d’aujourd’hui à partir du XVème siècle ou plus précisément à partir de 1436.
Voici ce qu’un vieux livre d’histoire me propose : « La traite des Noirs est le commerce des esclaves noirs. Commencé au XVème siècle, ce honteux trafic a duré près de 400 ans. La traite prit plus d’importance après la découverte de l’Amérique. Les Espagnols avaient besoin d’ouvriers pour travailler dans les plantations. Ils vinrent acheter des esclaves sur les côtes d’Afrique. D’autres Européens : Portugais, Hollandais, Anglais, Français, les imitèrent. Des esclaves étaient achetés aux chefs indigènes de la côte. Des navires appelés négriers en provenance de l’Europe les transportaient en Amérique avant de revenir en Europe. C’était le commerce triangulaire. »
Ce soir, comme en 1436, des négriers viendront de toute l’Europe, à la recherche d’autres esclaves, qu’ils utiliseront, non pas pour produire la canne à sucre, mais pour produire le spectacle et des dividendes au public européens. Hier, on disait « le sang du Nègre produit de la bonne canne à sucre ! » aujourd’hui on dit « le sang du Nègre produit du beau spectacle ! »
Ce soir, comme en 1436, des négriers viendront de toute l’Europe, pour acheter quelques bons Nègres. Il y aura des mises à prix. Oui ! Un vrai commerce d’hommes. L’autre jour, je lisais dans un journal les conditions de transfert d’un Nègre –mon compatriote- d’une équipe européenne à une autre et je me rendais compte que c’était une affaire de gros sous. J’étais mordu à la veine la plus sensible de mon être : mon frère était vendu, oui vendu, comme on vend une baguette de chocolat dans un super marché.
Ce soir, comme en 1436, des négriers viendront de toute l’Europe, pour acheter quelques bons Nègres. Cette fois, ils ne les achèteront pas des « chefs indigènes de la côte » comme cela se passait hier. La transaction sera faite par d’autres négriers qui les ont précédé : on les appelle les entraîneurs de club. Dans la plupart de nos équipes de football, ce sont eux qui facilitent les contrats. Ils ont les joueurs entre leurs mains, c’est leur potentiel humain ou leur fond de commerce comme, pour parler le langage courant de chez moi. Ils vendront celui-ci un peu plus cher que celui-là, en fonction de la publicité que les média « du monde » auront bien voulu faire.
Ce soir, comme en 1436, des négriers viendront de toute l’Europe, pour acheter quelques bons Nègres. Personne ne se souciera de ce continent que l’on saigne de ses précieux talents. On dira tranquillement, ce qui est bon en Afrique est fait pour l’Europe comme ce qui est mauvais en Europe est fait pour l’Afrique. Et, ayant pris nos meilleurs joueurs, nos intellectuels, nos valeureux guerriers, on nous enverra des poubelles, des déchets toxiques …
Ce soir, comme en 1436, des négriers viendront de toute l’Europe, pour acheter quelques bons Nègres. Ils feront une sélection stricte et à «l’ heureux élus pour qui saint Pierre ouvre les portes du paradis », on fera rapidement le visa, on fera tous les papiers et on l’amènera. Personne ne s’inquiètera de sa famille. En vérité personne ne se dira qu’il est peut-être l’aîné d’une famille, qu’il a des parents proches et lointains, Non ! Personne ! On l’amènera seul et quand deux semaines après son petit frère cherchera à bénéficier de ce talent familial en rejoignant le grand frère qui s’occupait de ses études, on ne lui donnera pas le visa. On le fera attendre, il perdra son temps à attendre et en fin d’autres lui proposeront le chemin de la clandestinité. Le pauvre s’y lancera sans savoir que le bateau sera bloqué à l’autre rive de la Méditerranée jusqu’au jour où il échouera ; et quand il échouera, les médias « du monde » insisteront sur le nombre des victimes et leurs origines, comme pour décourager toutes autres tentatives. Et s’il parvient à franchir miraculeusement la mer et se trouve « au paradis », il devra survivre chaque jour dans cette peur viscérale qui rend la vie invivable. Malheur à lui, le premier policier qui le rencontrera le menottera et le prochain charter le conduira dans son « enfer ».
Ce soir, comme en 1436, des négriers viendront de toute l’Europe, pour acheter quelques bons Nègres. Ils choisiront ces nègres pleins de vigueur, qu’ils utiliseront à fond. Il sélectionneront les plus corvéables qui donneront sans compter. Au bout de quelques années, ces misérables, vidés de tout leur jus, seront écrasés par le poids de l’âge et la fatigue. Quand on se rendra compte qu’on a sucé leur lait jusqu’au sang on les abandonnera à eux-mêmes. Ils devront rentrer où on les avait tiré, si les économies qu’ils ont pu faire ne suffisent pas à tenir le coup de vie dans le pays du maître.
Ce soir, comme en 1436, quand viendront des négriers de toute l’Europe, pour acheter quelques bons Nègres, d’autres Nègres moins bons ou tout simplement mauvais, seront derrière à regarder et à pleurer. Impuissants devant le rouleau compresseur, ils auront peut-être un reste de larme pour continuer à pleurer. De leurs yeux couleront des larmes qui n’ont jamais cessé de couler depuis 1436. Ces larmes qui ont coulé pendant la colonisation, ces larmes qui ont coulé pendant le néocolonialisme, ces larmes qui ont coulé à l’arrivée du SIDA, ces larmes qui ont coulé pendant la dévaluation, ces larmes qui coulent dans la mondialisation.
Ce soir, quand les larmes des mauvais nègres couleront, ce ne seront pas des larmes de vengeance mais des larmes de compassion pour l’oppresseur, des larmes de pitié pour une civilisation cannibale qui veut s’universaliser, des larmes de l’amour blessé ; ce seront des larmes de sang, qui rejoindront le torrent de larmes qui coulent du Golgotha depuis 2000 ans.
Qui nous consolera ? Qui osera se salir les mains avec des larmes de nègres ?

Nota de traducción: en la versión en castellano no he hecho la diferencia entre Noirs y Nègres, porque no encuentro referente. Nótese que la segunda acepción es peyorativa, palabra de raíz "luso-española".

sábado, 24 de enero de 2004

Ngovayang


Ayer recibí este mensaje en mi correo:

Escribo en el buscador Ngovayang, ¿aparecerá algo? Alguien escribe: Al llegar a la selva, me recibió sor Elena, una hermanita de Jesús, nacida en Cataluña y que ha vivido cerca de cuarenta años junto a los pigmeos. ¡Que ilusión me hace! El viernes y el sábado pasado estuve con Elena, Dolors, Virginia, y la hermanita coreana y la vietnamita. El lunes regresé a España después de tres semanas en Camerún y aun no reacciono. Gracias por tu pagina web. La leeré atentamente desde hoy.

Una razón más para escribir este blog.

viernes, 23 de enero de 2004

España en Africa


Ayer en el CIDAF comenzó un ciclo de conferencias bajo el lema España en Africa. El objetivo de este ciclo es presentar desde diferentes ámbitos los proyectos que están teniendo lugar en nuestro querido continente.
La primera conferencia, a cargo del subdirector general de Africa Subsahariana del Ministerio de Asuntos Exteriores, D. Santiago Martínz Caro, pretendía explicar la línea política de España en los 47 países que quedan al sur del Sahara.
La conferencia pudo haber terminado en cinco minutos, tras la presentación, con una frase simple y verdadera: España no tiene política exterior alguna en Africa.
Y así es. Salvo por el caso de Guinea Ecuatorial y el arbitraje político del estado de Sahara Occidental, España no tiene ningún interés político en este continente. De los 47 países que forman la zona subsahariana, España dispone de 16 embajadas, la mayor parte se trata de embajadas que abarcan dos o tres países.
España siempre ha mirado al Atlántico y Africa históricamente ha quedado olvidada.
Sin embargo, a raíz de la entrada de España en la UE y ahora en el Consejo de Seguridad de la ONU, nuestro país ha de emitir un voto en los asuntos africanos y en esto estoy de acuerdo con el ponente: a veces nos equivocaremos, pero siempre será mejor que un país que no tiene interés económico en Africa tenga voz y voto.

La semana que viene, tendremos a D. Carlos Fernández-Arias, Subdtor. Gral. Africa del Norte, del MAE.

lunes, 19 de enero de 2004

Gemelos


Por Jean de Dieu Tagne, desde Camerún.
(Original en francés, traducido al castellano por el autor del blog)



Los gemelos en los bamileke


Vamos a intentar mostrar un mundo muy vasto, el de los gemelos. Nuestro conocimiento actual en este ámbito, será suficiente para hacer comprender que este mundo existe y que es interesante de explorar.
La cultura bamileke reserva un lugar excepcional a los gemelos. Se trata de niños importantes, una providencia divina. La venida de gemelos en una familia cambia completamente a la dicha familia. A partir de ese momento nada puede ya ser como antes. Influencian tanto a sus padres como a los otros niños que nazcan tras ellos. Ellos mismos son objeto de ritos particulares. Veamos cómo.
Los gemelos se llaman PO MNYE, uno solo se llama MU NYE, es el nombre común de la clase gemelos. A partir de ahí, todo aquel que tiene relación con ellos lleva el sufijo NYE, que les indica: el nombre del padre cambia, a partir de ahora se llama TA NYE, o TÉ KHU, el nombre de la madre cambia también, en adelante se llama MA NYE o MÉ KHU. (TÉ KHU y MÉ KHU son respectivamente los diminutivos de TA PEKUU padre de los niños y de MA PEKHU, madre de los niños).
El nombre del niño que vendrá tras los gemelos ya es sabido: si es niño, se llamará KEN NYE o TALA, si es una niña, se llamará también KEN NYE o MALA. Hay casos de niños con dos nombres o bien que les llaman KEN NYE aunque en su acto de nacimiento no lleven ese nombre. La razón es fácil: son niños que habrían de ser llamados por uno de estos nombres, por el nacimiento de gemelos en su familia (incluso la lejana), pero sus padres no se dieron cuenta al nombrarlo. Se trata también de niños que merecerían este nombre, pero debido al estado de la relación entre los miembros de la familia, los padres no han querido asociar el nacimiento de su hijo a los gemelos de su hermano con quien no se entienden. Los niños que nacen tras los gemelos comparten la dignidad de los gemelos. A menudo se les otorga los títulos dados a los gemelos.
Lo curioso es que estos nombres-títulos quedan, aunque los gemelos desaparezcan (nota: para nosotros, tanto los gemelos como el jefe no mueren, sino que desaparecen). Mi madre se sigue llamando MÉ KHU y mi padre TÉ KHU, aunque mis hermanas pequeñas que eran gemelas desaparecieron las dos hace tiempo. Mi sobrino se llama igualmente KEN NYE, también a causa del paso de las gemelas en nuestra familia.
La decoración de la casa también cambia en el nacimiento de los gemelos. La casa está sobre todo decorada de costumbres. A la entrada de la concesión, se colocan palmas simbolizando la presencia de esta providencia de Dios que ha visitado la concesión. La comida de la madre y de los gemelos se selecciona y se trata con muchos cuidados.
Los mismos gemelos se benefician de una atención particular: cuando se les visita, hay que llevar el djudum (fruto de pepitas dulces de una hierba nuestra que se ha asociado al jujube). Se les da los nombres de todos los títulos del jefe; en Bandyún, por ejemplo, los gemelos se llaman Fotso, Fotué, Kamga etc, que son el trazo de la dinastía de los jefes bandyún. No se les recrimina como a los otros niños por temor de ser objeto de mala suerte. Se cree que los gemelos tienen la posibilidad de hacer perder cosas o incluso de hacerle perder el camino a casa a quien les ofende. El código tradicional prevé muchas ceremonias y precauciones a tomar en la familia donde hay gemelos. La mayor ceremonia es el TE MHAK, la salida de los gemelos. La riqueza cultural de esta ceremonia merece que le dediquemos una atención particular. Lo haremos mas tarde, tras consultarlo a expertos.




Les jumeaux chez les Bamiléké


Nous allons essayer de vous indiquer un monde très vaste, celui des jumeaux. Notre connaissance actuelle dans ce domaine ne suffira qu’à vous faire comprendre que ce monde existe et qu’il est intéressant de l’explorer.
La culture Bamiléké réserve une place de choix aux jumeaux. Ce sont des enfants importants, une providence divine. La venue des jumeaux dans une famille change complètement ladite famille. Désormais, rien ne peut être comme avant. Ils influencent même leurs parents et aussi les autres enfants qui peuvent naître après eux. Ils sont eux-mêmes l’objet de rites particuliers. Regardons de plus prêt.
Les jumeaux s’appellent PO MNYE, un seul s’appelle MU NYE, c’est comme le nom commun de la classe des jumeaux. De là, tout ce qui a relation avec eux porte le suffixe NYE, qui renvoie à ces derniers : le nom du père change, il s’appelle désormais TA NYE ou TÉ KHU, le nom de la mère change aussi, elle s’appelle désormais MA NYE ou MÉ KHU. (TÉ KHU et MÉ KHU sont respectivement les diminutifs de TA PEKUU, père des enfants et de MA PEKHU, mère des enfants).
Le nom de l’enfant qui viendra après les jumeaux est déjà connu : si c’est un garçon, il s’appellera KEN NYE ou TALA, si c’est une fille, elle s’appellera aussi KEN NYE ou MALA. On retrouve des cas des enfants qui ont deux noms ou bien que l’on appelle KEN NYE, même si leur acte de naissance ne porte pas ce nom. La raison est simple : ce sont des enfants que l’on devait appeler par un de ces noms, en raison de la naissance des jumeaux dans leur famille (même éloignée) ; mais les parents ne se sont pas rendu compte. Ce sont aussi des enfants qui méritaient ce nom, mais compte tenu de l’état des relations entre les membres de la famille, les parents n’ont pas voulu associer la naissance de leur enfant aux jumeaux de leur frère avec qui ils ne s’entendent pas. Tôt ou tard, on est appelé à corriger le tort fait aux jumeaux. Les enfants qui naissent après les jumeaux partagent la dignité des jumeaux. On leur donne souvent les titres donnés aux jumeaux.
Ce qui est curieux est que ces noms-titres restent, même si les jumeaux viennent à disparaître (NB chez nous, les jumeaux comme le chef ne meurent pas, ils disparaissent). Ma mère s’appelle toujours MÉ KHU et mon père TÉ KHU et pourtant mes petites sœurs qui étaient des jumelles ont toutes deux disparu depuis longtemps. Mon neveu s’appelle également KEN NYE, toujours provenant du passage de ces jumelles dans notre famille.
Le décor même de la maison change à la naissance des jumeaux. La maison est beaucoup plus ornée que d’habitudes. A l’entrée de la concession, on place des palmes symbolisant la présence de cette providence de Dieu qui a visité la concession. Le repas de la mère et des jumeaux est sélectionné et traité avec beaucoup de soins.
Les jumeaux eux-mêmes bénéficient d’une attention particulière : quand on les visite, il faut apporter le djudum (fruit à pépins sucrés d’une herbe de chez nous que certains ont associé jujube). On leur donne les noms et tous les titres du chef ; à Bandjoun par exemple, les jumeaux s’appelle Fotso, Fotué, Kamga etc, qui sont retrace la dynastie des chefs Bandjoun. On ne les gronde pas comme les autres enfants de peur d’être l’objet d’un mauvais sort. On croit que les jumeaux ont la possibilité de vous faire perdre quelques choses ou même de vous faire perdre le chemin de chez vous si vous les offensez. Le code traditionnel prévoit beaucoup de cérémonies et de précautions à prendre dans la famille où il y a des jumeaux. La plus grande cérémonie est le TE MHAK , la sortie des jumeaux. La richesse culturelle de cette cérémonie mérite que nous lui consacrions une attention particulière. Nous le ferons plus tard, après consultation des experts.